
Ahora que veo las fotos de la inolvidable JMJMadrid 2011, pienso con gran ilusión que allí estaba yo rodeada de miles y miles de personas, la mayoría jóvenes con el corazón esperanzado en la búsqueda de Cristo. abiertos a las preguntas que surgen en el fondo sobre nuestra propia vida, y acogiendo las respuestas del Papa y la propia respuesta de Cristo a cada uno en su corazón.
Vengo feliz de ver como ante situaciones aveces un poco limites de calor, sofoco, embotellamientos de la gente en metro, calle, hemos superado estas pequeñas contrariedades con gran alegría y ahora ese pequeño ejercicio creo nos ayudará a afrontar los pequeños y los grandes retos que nos pone el despues de la JMJ.